lunes, 5 de enero de 2015

A unos 18 años hacia la izquierda de mi hombro



Como leí hace tiempo en un libro, intento organizar mis recuerdos para que todos estén bien ordenados.

Es como si me los imaginase en una línea paralela a mí, como una película Cinexin - mi pasado se encuentra a la izquierda, como si desde algo más de un metro de mi hombro izquierdo empezase ese archivo de recuerdos,  en ese punto empiezan los recuerdos recientes ordenados y cuanto más a la izquierda vaya veo recuerdos más lejanos, la línea va progresivamente decreciendo para que desde donde estoy, los visualice desde la distancia adecuada. Ese espacio imaginario que dejo de aproximadamente un metro desde mi hombro izquierdo hasta que empiezan los recuerdos es mi espacio en el presente,  así logro evitar que ninguna de las emociones pasadas irrumpa la paz interior del ahora, y así vivir el presente con toda plenitud, aceptando, viviendo (..)

Ese archivo está ahí para siempre, así cuando quiero recordar algo que me hizo feliz, voy a mi archivo, lo busco y lo revivo, en este caso si es un momento de alegría, me acerco con el zoom al 100% para revivir esas emociones, en caso de que visite o recuerde algo que me produjo tristeza, lo veo desde donde estoy para notarlo lejano,. sin olvidar por supuesto, pero sin bloquear el presente atascándose en el pasado.

Aprendí con el tiempo a que tu ausencia y ese dolor que produjo estén lejos, en una proporción estimada... a unos 18 años hacia la izquierda de mi hombro. Sin embargo me pregunto por qué me da la sensación de que esos 18 años han pasado tan rápido, y es por que hubieron más momentos de felicidad y alegría contigo que de tristeza, y esos momentos de felicidad los revivo constantemente, tu voz todavía suena intacta en mi cabeza cantándome Los Chiripitiflauticos.

Por que existimos de manera infinita aunque vivamos en el transcurso del tiempo.


No te olvidare papa, “el niño del columpio” 
Formas parte de nuestra existencia


2 comentarios:

Esther dijo...

Por mucho tiempo q pase, tan solo aprendes a que no te duela tanto, no tener físicamente a esas personas q amamos tanto

Unknown dijo...

Qué entrañable escrito Mariam,,Te quiero sobrina,